miércoles, 25 de agosto de 2010

El Nuevo Mundo (parte 4)

- Todas las comunicaciones globales fueron destruidas en esas guerras metódicas y sistemáticas. EEUU, fue atacada y arrasada por todos lados y en absolutamente todos los niveles, por varios enemigos que fue gestando a lo largo de su historia.
Se secaron todas las reservas de agua y también los pozos petrolíferos, y el hidrógeno fue una manipulación mundial, nunca se viabilizó como fuente alternativa de energía. Basura y desperdicios, los accidentes, la deforestación, las pilas, lo transgénico, etc. fueron matando todo a su sombra, los hombres se mataban unos a otros, y a los animales, todo fue carcomido por el odio, la maldad y la inconciencia. Se tomó un respiro, con una mirada desvanecida y triste, con lágrimas contenidas… y continuó: - Tenemos una niña que se está muriendo por falta de amor y cariño. Esporádicamente se recupera, un viejo brujo le ha hecho una maldición, este falleció sin darnos la cura… solo dijo que, por cada expresión de amor en el mundo, ella sanaría pero está ocurriendo lo contrario. Evidentemente no solo en nuestro pueblo la gente se olvidó de amar, ¡ni sabemos que es el amor! y de expresar sentimientos de bondad, sino también, si existiera aún vida… ¡se olvidaron todos!
Dos días después, Jaime tomó unos pocos alimentos, llenó su cantimplora con algo de agua - que no sabía si era bebible-, se despidió de todos, y salió a buscar su mundo perdido, sin creer una sola palabra de lo expuesto por aquella persona, sin saber como llegó allí, rápidamente - su silueta - se perdió entre las tinieblas hacia el bosque de árboles secos, cruzando hacia el infinito, dejó atrás a ese pueblo confinado en ese paraje rodeado de polvareda y de hiel, fruto del pasado, inmerso en un presente agrio y con un futuro desolador.

El Nuevo Mundo (parte 3)

-“No sé qué pasó, pero he retrocedido al tiempo, vengo de una época en donde teníamos Internet para la navegación en sitios de diferentes partes del mundo, las transacciones de compra-venta se hacían íntegramente vía ese medio, como así también las capacitaciones online; teníamos unos teléfonos de mano, llamados teléfonos móviles por el cual sin ninguna necesidad de cable podíamos comunicarnos entre todos, los libros y/o ebook estaban al alcance de un clic, la electricidad convivía con nosotros, así como las plantas verdes, la lluvia, el agua limpia, teníamos ropas de marcas, televisiones por cable, tecnología de comunicación, interacción y transacciones en milisegundos, teníamos bellos instrumentos musicales, armas, microondas, medios de transporte movidos a gasolina y gasoil, y muchas otras miles de cosas indescriptibles en su belleza y utilidad, veo que aquí la ¡realidad es otra!. Usan papeles y pinceles para comunicarse, ¡eso es del pasado!, sus armas son arcos, flechas y espadas, cosa que no detendrá a ningún vándalo quienes se encuentran mucho más parapetados y equipados que incluso la policía misma, su viejas carretas estiradas por esos raquíticos caballos, ¡dan lastima!. Nosotros por nuestras calles asfaltadas, recorríamos de extremo a extremo, pero lastimosamente atosigados de humo, motos, y todo tipo de vehículos; no veo plantas verdes en este pueblucho que ha quedado, repito, en el tiempo; creo que estaré en un sueño-pesadilla en el cual he retrocedido del siglo XXI a aparentemente al siglo XVII, ¡esto no puede estar sucediéndome!”

Todos, abrumados por aquellas punzantes palabras y una exposición casi pulcra que manejaba a la perfección al auditorio, de los cuales a más de uno se los vio caer unas lágrimas, rememorando el tiempo del cual hablaba.

- “Mi querido amigo extraño, te contaré la otra historia”, le dijo el Sr. Estigarribia.

-“Nunca nos dijeron que las antenas de ondas a cualquier frecuencia creaban una nueva enfermedad parecida al cáncer pero más letal, y cuyos síntomas eran imperceptibles a corto plazo de tiempo. Nunca nos dijeron que los agrotóxicos y agroquímicos, y semillas artificiales y manipuladas genéticamente crearían criaturas con mutaciones en los siguientes años y millones de gente infértil. Nadie nos dijo la vedad sobre el calentamiento global, la contaminación, las pruebas atómicas y las guerras.

No estamos en la época pasada, me duele decirlo, estamos en unas épocas más adelante que la tuya, de la que piensas, la que dices; así es amigo extraño, estamos inmersos en los alrededores del año 2100, en donde no tenemos plantas, ni agua potable, ni Internet, ni teléfonos móviles, ni carreteras, todo se destruyó, los continentes estan unidos y destruidos por raros efectos climáticos. Las causas son varias: la erosión del suelo por culpa de agrotóxicos, la contaminación ambiental y global mataron cuantas vidas existieron, así como pestes y enfermedades; aquí tenemos mujeres y hombres infértiles, niños mutantes por culpa de las frecuencias de radio, enfermedades respiratorias y todo tipo de cáncer; el agua, existe escasos reservorios pero casi no son aptas para tomarla. El eje de rotación del planeta está casi detenido, por ello solamente algunas veces el sol llega hasta nosotros. Vivimos el mundo que nuestros hermanos y padres nos dejaron, realmente has despertado en una época que no le desearía a nadie. He sabido de la historia, de tu historia, por algunos textos antiguos que encontramos diseminados por algunos de los muchos lugares por los que hemos pasado, como nómadas, estuvimos en la búsqueda de un lugar en donde levantar nuestra ciudad, en donde reconstruir nuestro mundo, pero ya perdimos la esperanza.

Quizás este sea el último rincón del planeta en la que existan seres humanos. Pensamos que existen más pueblos como el nuestro pero no tenemos forma de saberlo”

-“Es imposible” insistía Jaime, “se tomaron las medidas necesarias y oportunas por y para el calentamiento global”.

 -No fueron suficientes, toda la información y las acciones fueron manipuladas vilmente por todos los gobernantes

-¡Las guerras estaban siendo erradicadas de muchos lugares!

-Pero nadie se daba cuenta, estaban incubándose en más lugares del mundo.

-No había más pruebas ni armas atómicas.

-Coincido contigo, no existían armas atómicas, pero sí, otras más potentes y dañinas, y que eran probadas, sino fuera de la atmósfera, en el fondo del mar, o en islas que eran destruidas, a escondidas de la gente.

- Ninguna frecuencia de onda eran perjudiciales según lo sabíamos.

- ¡Mentira!, toda la documentación, y estudios fueron ocultados al mundo.

-Y dígame ¿el CERN tuvo alguna cuota de culpa en este asunto?, supuestamente estaban totalmente controladas sus instalaciones y sus experimentos con las antimaterias y esas cosas no eran peligrosas.

-Que bien, preguntas sobre el CERN, del cual mucha gente se olvidó por largo tiempo, pero fue la detonante de todo lo que ocurrió hasta hoy, pero como ya le he dicho, solamente encendió la mecha, el resto lo hicimos todos los humanos.

- Pero ¿Internet, las comunicaciones, los vehículos?

- Internet murió en las guerras cibernéticas entre China y Estados Unidos.

El Nuevo Mundo (parte 2)

El Sr. Estigarribia estornudó y toció fuerte, se sentía enfermo, todos se alborotaron y acongojaron, era el hombre más viejo de aquel lugar, era una persona muy respetada y de un carácter bastante tosco, era un populista fuerte opononente de Ezequiel.

- “Dejémoslo entrar, creo que podríamos cobijarlo por dos días, lo alimentamos y luego lo devolvemos nuevamente a su camino. Hagamos una votación popular”. Concluyó

No había urnas electrónicas, ni computadoras, ni Internet para realizar una votación veloz y veraz. Los hombres más jóvenes, rápidamente consiguieron unos papeles bastante deteriorados y unos marcadores cuyas puntas desparramadas por el uso apenas podrían servir para escribirse con ellos, el escrutinio a que fueron aprisionados a realizar para decidir la suerte… de aquel vagabundo tirado aún en la puerta misma, que seguía respirando, pero no por mucho tiempo si rápidamente no le atendían.

Se pasaron el marcador y el papel, persona por persona en todo el pueblo, una hora aproximadamente transcurrió, cuando el resultado estaba en las manos de Ezequiel.

El silencio lúgubre inundaba el lugar aquel, apartado en la nada.

- “Sí, lo dejaremos entrar, el pueblo lo ha decidido, dos días para atenderlo”.

Tres hombres, tomaron la litera que tenían y fueron raudamente a recuperar lo poco que quedaba del hombre tirado en la entrada.

Ya en una de las visibles chozas de adobe, el hombre ardía en fiebre. De barbas largas, ropas toscas, piel curtida. Despertó, tuvieron que contenerlo y a la fuerza lo hicieron reaccionar, pues en estado de estupefacción se encontró con esas personas cuyos aspectos no distaban tanto del él, que usaban una especie de trapos viejos que les tapaba la boca.

- “¿Dónde estoy?”, increpó fuertemente a su interlocutor de turno; una muchacha muy joven y atractiva tenía el paño mojado entre sus manos, que de tanto en tanto llevaba a la frente del hombre aquel, cuya cara cubierta de polvo seco no dejaba ver el asombro y el pánico del cual era presa.

-“Estas en el país del Norte”, le dijo el Sr. Estigarribia.

-“¿Se llama país del Norte?, ¿sólo así?, ¿alguna característica que pueda ayudar a ubicarme en el mapa?, ¡no lo conozco!”

Todos dejaron ver su asombro, y hablaban a escondidas no dejando escuchar sus palabras para aquel deslucido personaje.

-”¡Usted se encuentra algo equivocado señor!” le dijo abruptamente uno de los jóvenes, que como a un bicho raro lo estaba mirando. “Los mapas no existen, ¡tampoco  los países!” siguió diciendo, y ahora el asombro se clavó en Jaime, que era el nombre del hombre postrado en la cama improvisada que olía a humedad y a tiempo.

El Nuevo Mundo (parte 1)

El Nuevo Mundo (parte 1)
Un extraño personaje, con su silueta a cuestas, hizo presencia en las calles de esta ciudad situada hacia el norte del continente Americano. Era un día muy caluroso, el hombre caminaba, más bien se arrastraba lentamente con su cuerpo tambaleante, traía algunos enseres sobre su hombro, respiraba difícilmente, tosía y se sentía el catarro en su pecho. Era difícil precisar el tiempo exacto en aquella comarca en la que no existían ni sabios para escribir máximas, ni expertos para agilizar y optimizar acciones, ni científicos para experimentar, ni relojes para controlar el tiempo. El pueblo, distante de la humanidad, alejado del tiempo, se quedó estancado en una época que no quería dejarlos. Las mujeres, sus rostros dejaban tímidamente entrever entre sus velos; los hombres, de estatura mediana, maltrechos y de ojos cansados.

Aquel personaje, siniestro y oscuro, llegó hasta la enorme puerta de madera de roble que bloqueaba el acceso al pueblo.

- “Por favor dejadme entrar”, dijo con lo último de aliento que le quedaba antes de desvanecerse.

Algunos pobladores suplicaron al máximo jefe del lugar dejarlo entrar y reposar hasta que sane y se reponga de su notable cansancio.

El máximo líder, llamado Ezequiel, dijo con una voz potente que retumbó de este a oeste, de norte a sur:

- “¡No sabemos quién es! No lo podemos dejar entrar, quién sabe qué tipo de enfermedad esté trayendo en su piel, ¿qué clase de hombre se arrastra por estos lugares cual fiera herida?”

lunes, 23 de agosto de 2010

El incendio en la calle 13

UN CUENTO CORTO: -Me lo contó Perurima, y yapuu pea hina-

Este era un país pequeño en donde la gente pagaba sus impuestos, y trabajaba honrradamente. El gobierno de turno era de lo más inepto, la gente lo sabía empero esperaban el momento de los nuevos comicios para pasarle la factura. Corrupción aquí y allá, nuevos ricos por amiguismo, y acomodamiento incontenible, ni que hablar de la inseguridad reinante en las calles, hasta el sol temeroso aparecía por esos lares para alumbrar con su luz el suelo aquel, su temor era ser robada su lumbre; la luna en cambio ya había tomado otro rumbo, dio la espalda a ese lugar bello pero desierto de amor y comprensión.

Para ingresar y salir de esta comarca, debías tramitar unos papeles de identificación, con costos elevados, burocracia inmunda, y peor aun, si esto se tratase de temas comerciales el costo, la coima y la tramitación se multiplicaban; dichos papeles eran tramitados en la calle 13. El vicio de la corrupción cual cáncer maligno, carcomía lentamente a ella; nadie hacia nada aun hasta que… un grupo de investigadores independientes y leales al pueblo, tomó cartas en el asunto y los oyó, el pueblo se levantaba lentamente, el gobierno de turno tuvo que acceder a sus reclamos, y permitía esporádicas intervenciones en sus estamentos.

El turno era de la oficina pública situada en la calle 13, faltaba un mes para la auditoría, pero las inescrupulosas manos negras, se atrevieron a inmiscuirse en el asunto, y apresuraron su plan macabro, deshacerse de las evidencias! (Papeles entregados a personas de dudosa reputación, documentación falsa, entre otras penosas realidades). Pues lo lograron a medias, mediante un incendio bien planeado, sin rastros siquiera, más una persona herida, las investigaciones se tornarían confusas nuevamente, y el pueblo una vez más será manipulado. Se escucharon rumores temerosos: “El archivo público siempre es presa de incendios accidentales”, pero la verdad era otra.

PD: Cualquier semejanza con la realidad de algunos países u organización, es pura coincidencia

Lejos de allí:

-En las noticias visto que quedó alguien atrapado en el incendio, que me dices al respecto?
-Juro que no había nadie en ese momento, o por lo menos yo no le he visto a nadie, donde estaba?
-Dicen que llaveaste la puerta al salir
-Son rumores, no hay  forma de probarlo.

-Tenemos que hacernos cargo del testigo. Acotó finalmente uno de los hombres involucrados.

viernes, 20 de agosto de 2010